El Coliseo es un anfiteatro de la época del Imperio romano, ubicado en el centro de la ciudad de Roma. Fue construido en honor a la Dinastía Flavia de emperadores. Fue declarado una de Las Nuevas Siete Maravillas Del Mundo Moderno el 7 de Julio de 2007.
El Coliseo se usó durante casi 500 años.
Aunque la estructura está seriamente dañada debido a los terremotos y los picapedreros, el Coliseo siempre ha sido visto como un icono de la Roma Imperial y es uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura romana. Es una de las atracciones turísticas más populares de la moderna Roma y aún está muy ligado a la Iglesia Católica Romana, por lo que el Papa encabeza el via crucis hasta el anfiteatro cada Viernes Santo.
El Coliseo se usaba para peleas de gladiadores así como una gran variedad de eventos. Los espectáculos tenían un fuerte elemento religioso pero también eran una demostración de poder e influencia familiar, y resultaron ser increíblemente populares en la plebe. Otro espectáculo popular era la caza de animales. En ella se usaban una gran variedad de bestias salvajes (rinocerontes, hipopótamos, elefantes, jirafas, leones, panteras, leopardos, cocodrilos...).
Durante los primeros días del Coliseo, los escritores clásicos decían que el edificio se usaba para simulaciones de batallas navales. Las fuentes nos cuentan que el piso inferior se llenaba de agua para mostrar a caballos y toros previamente entrenados nadando.
Ocasionalmente también se usaban para ejecuciones en los que el héroe de la historia -interpretado por el condenado a muerte- era asesinado de manera espantosa pero mitológicamente auténtica, siendo devorado por bestias o quemado hasta la muerte.
Una vez plasmadas sobre la web las formalidades y los datos de fechas y ubicación que a nadie le interesan, hablemos del Coliseo dándole otro enfoque.
Es realmente impresionante ir paseando por una calle aparentemente normal, alzar la vista y encontrarte un muro de unos 30 metros de altos sobresaliendo por encima de todo... Sin poder evitarlo una "o" se forma en tus labios, y los ojos se te abren como platos. A partir de ese momento no quieres pestañear ni siquiera una vez para no perderte nada del espectáculo que estás a punto de contemplar.
Una vez dentro del Coliseo, puedes sentirte como si fueras un ciudadano romano que iba allí a contemplar las luchas entre gladiadores, a beber y a comer todo lo que pudiera. Es un auténtico privilegio poder estar entre los muros donde emperadores como Trajano o Tito decidían si los gladiadores que habían luchado contra tigres, leones o panteras eran merecedores de la vida o no.
Sinceramente pienso que visitar el Coliseo es algo "obligatorio" de antes de morir.
Una vez plasmadas sobre la web las formalidades y los datos de fechas y ubicación que a nadie le interesan, hablemos del Coliseo dándole otro enfoque.
Es realmente impresionante ir paseando por una calle aparentemente normal, alzar la vista y encontrarte un muro de unos 30 metros de altos sobresaliendo por encima de todo... Sin poder evitarlo una "o" se forma en tus labios, y los ojos se te abren como platos. A partir de ese momento no quieres pestañear ni siquiera una vez para no perderte nada del espectáculo que estás a punto de contemplar.
Una vez dentro del Coliseo, puedes sentirte como si fueras un ciudadano romano que iba allí a contemplar las luchas entre gladiadores, a beber y a comer todo lo que pudiera. Es un auténtico privilegio poder estar entre los muros donde emperadores como Trajano o Tito decidían si los gladiadores que habían luchado contra tigres, leones o panteras eran merecedores de la vida o no.
Sinceramente pienso que visitar el Coliseo es algo "obligatorio" de antes de morir.

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